Los poetas llegaron al instituto. STOP. Confirmamos. STOP. Están chalados. STOP.

Continuamos estas pinceladas de memoria y celebración compartida que hemos llamado “Tras la resaca del agua”. No podemos evitar comenzar por el desembarco de los “chalaos poetas” en el I.E.S. del Valle del Jerte la mañana del viernes 10 de noviembre que ya os anunciamos en este post.

La noche anterior también habían estado Leo Mago, Esteve Bosch de Jaureguízar y David Trashumante en el “Aula de Adultos de Montehermoso" en Plasencia, donde es profesora nuestra compañera María José Muñoz García. Ella se encargó de realizar un post en Facebook en el que compartió que “los alumnos no daban crédito, la magia de la poesía se adueñó de la clase y nadie quería abandonar, incluso amenazaron con no faltar nunca si las clases eran como la de ayer. Un lujo haber podido disfrutar con este anticipo de Voces del Extremo, mil gracias a los tres por venir directamente desde Valencia, a pesar del lógico cansancio, a este rincón de Extremadura.

Volviendo a la mañana del viernes, llegamos justo en el momento de confusión y caos característicos del momento de cambio de clases. Aún así, encontraron Leo, Ángel, David y Esteve un momento para recogerse, concentrarse y repasar antes de desnudarse poéticamente ante una de las audiencias más exigentes y poco dada a la condescendencia que existen...


No tardó mucho en llegar el momento de la división tan bien orquestrada por Mª Carmen (2º bachillerato Cabezuela), Mamen (1º bachillerato Cabezuela), Maite (2º bachillerato Navaconcejo), Víctor y Óscar (jefes de estudios) y Pedro, que formaron tres grupos para ir rotando en torno a los tres espacios poéticos que surgieron: un luminoso espacio común del Instituto (con Esteve Bosch y Ángel Calle), la sala de audiovisuales (David Trashumante) y la biblioteca (Leo). Lo que sigue, lleva el orden en el que viví yo estos momentos poéticos, que acompañé a uno de los grupos en su recorrido, aunque cada grupo de estudiantes tuvo un recorrido distinto.


Ángel Calle abrió la mañana lanzando LA pregunta que seguro todos esperaban: “¿qué es poesía?” Las respuestas incluyeron “sentimiento”, “verso” y “rima”, puntadas que Ángel aprovechó para intercalar poemas y reflexiones sobre las raíces y el anhelo de marcharse, los ideales que nos obligamos a creer y la necesidad de vernos como piedras que construyen, que contribuyen. Abrió con su “De cuerpo entero (Disputando la vida)”, que provocó los primeros gestos de reconocimiento, de sacudida ligeramente perceptible. Esas mismas piedras que habría descrito se convirtieron en las protagonistas de su momento de cierre: las lanzó por el aire y al caer, esas piedras nos recordaron el peso transformador, no solo insoportable, que nos acompaña a todos y que podemos transformar en algo constructivo, algo que no haga daño y que contribuya a la belleza que hay en el mundo, como trata de hacer la poesía. Para ello es importante estar conscientes y evitar vivir a medias...




Esteve Bosch de Jaureguízar tomó el testigo para enganchar a su audiencia provocándola, interpelándola en primera persona. “¿A vosotros qué os jode?” Y repitiendo esa pregunta se plantó delante de alguno de ellos para abrirles la puerta a la expresión de lo que más profundamente guardan y no se atreven a mostrar... 



Su propio poema ilustró bien lo que a él le jode y le ayudó, junto a su propia experiencia vital con dos adolescentes, a crear lazos con su audiencia.

David Trashumante se apoyó en su propio trabajo y en el de dos poetas -Ari G. ChasClara López Cantos- para hablar de la importancia de la palabra y de la lectura para pasar a explicar qué es un vídeo poema.  Puso David el énfasis en el hecho de que la tecnología facilita los procesos de producción y circulación de creaciones para las generaciones que ahora comienzan a expresarse y a crear. 


Partiendo de su propio vídeo poema, "No alcanzar", contemplativo e intimista, trazó un puente con la pieza de Clara López Cantos, "Oleadas", reivindicativa y muy sugerente, hacia  la descarnada reivindicación feminista y femenina de Ari G. Chas en su “A la izquierda del Padre (v. 3-II)”. Os reproducimos los tres vídeos para que podáis disfrutarlos y sacar vuestras propias conclusiones. 










Solo compartiros el hecho de que nadie pareció quedarse indiferente: vimos reacciones que iban desde el asco al reconocimiento de lo brillante del mensaje subyacente. Este hecho de expresar sin ningún problema lo que estaban sintiendo, espontaneidad lo llaman, fue algo que me agradó constatar. La combinación de la potencia visual de las creaciones y la capacidad de sorprenderse de las chicas y chicos de esa edad explican seguramente estas reacciones.



Leo Mago no solo fue un descubrimiento para mí sino, estoy convencida, para muchas de las alumnas y alumnos y profesorado del I.E.S. Es difícil narrar lo que Leo comunica. Personalmente, siempre he sentido una dificultad a que la polipoesía, la perfopoesía, la poesía sonora más tradicional me “pellizque”, aunque me resulte fascinante e imposible negarle el virtuosismo. El caso de Leo es diferente: asistir a su transformación allí mismo, delante de tus propias narices, es asistir a cómo pasas de una sensación de vergüenza ajena, a preocupación, a admiración, a ternura, a preocupación desmesurada. Nos deleitó con sus explicaciones detalladas, que la hicieron más cercana…

Si ya de por sí el gesto proporciona una información brutal siempre, la gestualidad marcada y exagerada que Leo domina, nos descompone, nos hace descarrilar de los railes de los “esperable”, lo “correcto” o lo “apropiado”. De hecho, como explicó ella, todas las reglas de la sociedad están dirigidas a que las personas neurodivergentes se adapten a nuestra forma de expresión, ignorando la que es la suya propia.




Una de las estudiantes no pudo evitar preguntarle “¿qué sentido tiene todo esto en el poema?” a lo que Leo respondió que su trabajo ha ido derivando hacia esta manera de expresarse por la imposibilidad de expresarse con la palabra... "Todo esto a pesar de los insistentes consejos que recibí siempre para que me dedicara a escribir en serio y a no ser obstinada”. El punto de partida de su voz (poética) es enfrentarse al reto de “¿cómo digo yo que no estoy de acuerdo con lo que me rodea si no puedo verbalizarlo? Con lo que hago, al menos logro que el que está a mi lado se conmueva, se mueva. Aunque sea para llamarme ‘idiota’”. Y es que, como la propia Leo asume y presume: “una no puede evitar ser la persona que es.” 

Gracias de corazón a la directora, Isabel, al secretario, Javier, y a todos los profesores y personal del instituto por abrirnos las puertas. Gracias a las alumnas y alumnos que nos escuchasteis, independientemente de si os gustó o no. Podemos vivir sin que guste todo lo que hacemos, pero nos motiva pensar que llegamos de alguna manera, por muy retorcida que sea, a ese ser que contempla el mundo y que te habita.


Comentarios

Google+ Followers

Seguidores